La UESD inauguró en la tarde del 23 de octubre el seminario permanente “Cristianismo y cambio de época”, con la ponencia de José María de Areilza, titular de la Cátedra Jean Monnet en ESADE y secretario general del Aspen Institute España. La sesión, celebrada en la Sala de Claustros, llevó por título “Europa en una nueva era geopolítica” y sirvió para abrir este espacio de reflexión patrocinado por la Fundación Tatiana. Areilza abordó en su ponencia los desafíos de Europa en un mundo de incertidumbre y cambios de poder global.
El seminario, que se desarrollará a lo largo del curso 2025-2026 bajo el lema “Europa ante lo nuevo”, parte de la compleja situación actual para después interrogarse por los retos que afronta el continente, con especial atención a la revolución tecnológica de la inteligencia artificial y a los fundamentos sobre los que construir un diálogo capaz de ofrecer respuestas a la sociedad. Se trata de un espacio estable de reflexión interdisciplinar impulsado por la UESD que reúne a profesores de esta y de otras universidades —Universidad Complutense de Madrid, Universidad Autónoma de Madrid, Universidad Francisco de Vitoria, Universidad CEU San Pablo, CUNEF e IESE, entre otras— junto a expertos procedentes de distintos ámbitos sociales y culturales. Los participantes, en torno a una treintena por invitación del Comité científico, intervienen en sesiones de trabajo que combinan la exposición inicial del ponente con un diálogo abierto y la posterior redacción de conclusiones.

En su ponencia inaugural, José María de Areilza analizó los cambios profundos que atraviesan el orden internacional y advirtió que “la invasión rusa de Ucrania y el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca han puesto fin a una larga etapa en las relaciones internacionales”. A su juicio, “hemos entrado en una nueva era de rivalidades”, un tiempo que el periodista Philip Stephens ha descrito como “el fin del fin de la historia”. El profesor explicó que este cambio de época se caracteriza por la combinación de factores como el auge de China, el repliegue de Estados Unidos, las nuevas amenazas —la guerra cibernética, la crisis climática, el terrorismo o la proliferación nuclear— y el paso de un ideal de prosperidad global a un imperativo de seguridad entendido en clave nacional o regional.
Areilza subrayó que “la distribución del poder mundial se ha desplazado mientras las instituciones internacionales siguen ancladas en el pasado”. A su juicio, organismos como el Consejo de Seguridad de la ONU, el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial “tienen un problema de representatividad que aún no han sabido resolver”. En este contexto, añadió, “asistimos a una devaluación del derecho internacional y a un uso cada vez más habitual de la fuerza”, así como al comienzo de un proceso de desglobalización económica “del que todavía desconocemos hasta qué punto fragmentará el sistema mundial”.
El ponente dedicó buena parte de su análisis a la situación de Europa ante esta nueva era. Consideró que “ni la Unión Europea ni sus Estados miembros están preparados para alcanzar la autonomía estratégica que necesitan”, pues su dependencia en materia de seguridad, tecnología y energía “sigue siendo enorme”. En su opinión, la segunda presidencia de Trump supondría “un triple golpe para la defensa, la economía y la democracia europeas”, y cualquier intento de buscar un acercamiento con China sería “una opción arriesgada y contraproducente”.

Areilza defendió que la respuesta europea a las tensiones comerciales y políticas internacionales “debe obedecer a una visión estratégica y no solo defensiva”. Señaló que “de poco sirve endurecer el lenguaje y copiar el estilo del mundo MAGA, ni iniciar una escalada de aranceles sin rumbo claro”. En cambio, apeló a la necesidad de “negociar reformas pragmáticas que renueven las ventajas de la libertad económica, el multilateralismo y las reglas internacionales”.
El profesor de ESADE sostuvo además que la seguridad europea dependerá aún durante muchos años de la cooperación con Estados Unidos, aunque los países del continente “deben acordar un plan claro de defensa común y ejecutarlo”. En este sentido, afirmó que “los europeos han de pensarse a sí mismos como atlánticos latentes”, conscientes de que comparten con el país norteamericano “intereses y valores fundamentales” y de que “las diferencias con Washington deben resolverse con paciencia e infinitas negociaciones”.
En el tramo final de su intervención, Areilza advirtió contra la tentación de un nuevo “realismo político” que abandone la dimensión moral de la acción internacional. Explicó que “el uso de la fuerza no puede convertirse en el primer principio de las relaciones internacionales” y que “negar que existe un progreso moral conduce a la parálisis y a la resignación”. Afirmó que esta visión “es profundamente contraria al significado mismo de la palabra Europa, el nombre de nuestra civilización”.
Para cerrar su conferencia, recordó una anécdota del intelectual canadiense Michael Ignatieff, quien, al ser interpelado por una joven que consideraba el futuro desesperanzador, respondió que “debemos buscar la esperanza en el pasado, porque nuestros abuelos y padres vivieron tiempos más difíciles y decidieron luchar y seguir adelante”. “Gracias a ellos —concluyó Areilza— los europeos sabemos lo que debemos hacer ahora”.
José María de Areilza es doctor en Derecho por la Universidad de Harvard y máster en Relaciones Internacionales por The Fletcher School of Law and Diplomacy, confirmó el alto nivel académico con el que la UESD ha querido inaugurar este seminario. Licenciado en Derecho con Premio Extraordinario por la Universidad Complutense, el ponente ha sido profesor visitante en INSEAD (Francia) y en la William & Mary School of Law (EE. UU.), y actualmente es Affiliate Faculty en la London Business School. Además de su labor docente, escribe una columna semanal sobre asuntos internacionales en el diario ABC, es vicepresidente de la Fundación Consejo España-Estados Unidos y miembro del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores y de Chatham House.
Nuestro rector y también director del seminario, Nicolás Álvarez de las Asturias, destacó al inicio de la sesión que esta iniciativa pretende “contribuir, desde la fe y la razón, a la comprensión de los grandes desafíos culturales y sociales de nuestro tiempo”.

El programa del curso incluye cinco sesiones y una conferencia abierta. Tras la intervención de José María de Areilza, el ciclo continuará el 20 de noviembre con la ponencia de Alberto Núñez SJ (ESADE) sobre “Inteligencia artificial, revolución tecnológica y desafíos éticos”. El 22 de enero Héctor Cebolla (CSIC) abordará “Demografía, inmigración e integración”. El 19 de febrero tendrá lugar la conferencia abierta en el salón de actos del Seminario, con un diálogo entre Javier Gomá (Fundación Juan March) y José Antúnez (decano de Filosofía de la UESD) sobre “La dignidad, un concepto revolucionario”. Posteriormente, el 26 de marzo, Marta Martín (Universidad de Alicante) tratará “Información, desinformación y medios: ¿cuarto o único poder?”, y el 7 de mayo, Higinio Martín (Universidad CEU Cardenal Herrera) cerrará el ciclo con “La riqueza de lo humano: la persona mamífera”.
El Comité científico del seminario está formado por profesores de la Universidad San Dámaso y académicos invitados de distintas instituciones, y su trabajo será posteriormente difundido a través de publicaciones. En su conjunto, el seminario “Cristianismo y cambio de época” quiere ofrecer un marco para el diálogo entre la fe cristiana y los desafíos de la sociedad contemporánea, contribuyendo desde la universidad a la construcción de una cultura capaz de afrontar “lo nuevo” desde la esperanza y la inteligencia.
