Con motivo de la conclusión del curso académico 2025–2026, el rector de la UESD, Nicolás Álvarez de las Asturias, ha dirigido un mensaje a toda la comunidad universitaria en el que ha querido hacer balance del año vivido y expresar su agradecimiento a quienes han contribuido al desarrollo de la vida académica e institucional de la Universidad.
Comenzó subrayando que no quería dejar terminar el curso “sin dar las gracias a todos los que habéis hecho posible la vida académica e institucional que hemos podido disfrutar durante este curso”, reconociendo el trabajo compartido de profesores, alumnos, personal y colaboradores que sostienen día a día el proyecto universitario de San Dámaso.
Al hacer memoria de los acontecimientos que han marcado especialmente este año, destacó en primer lugar la celebración de la Asamblea Sacerdotal Convivium en Madrid, acontecimiento en el que participaron profesores y numerosos alumnos de la Universidad y cuya preparación contó también con una implicación significativa por parte de la institución. En sus palabras, este evento ha constituido uno de los hitos que han configurado el curso académico y ha permitido renovar el compromiso con la misión eclesial y formativa propia de la Universidad.
Junto a ello, el rector evocó también otro momento especialmente significativo para la vida institucional reciente: la visita de Su Santidad León XIV, que definió como “un motivo de enorme alegría” para toda la comunidad universitaria. Álvarez de las Asturias recordó igualmente la contribución realizada por la Universidad en la preparación de esta visita, aportando su experiencia y su mirada propia para favorecer el buen desarrollo de un acontecimiento de especial relevancia para la Iglesia.
Más allá del balance del curso que concluye, el mensaje quiso abrir también el horizonte hacia el próximo año académico. El rector animó a toda la comunidad a permanecer atenta a las novedades que se pondrán en marcha en los próximos meses y señaló de manera particular uno de los proyectos más esperados: la inauguración de la nueva biblioteca de la Universidad en los espacios de la cripta de la Real Basílica de San Francisco el Grande, llamada a convertirse en un nuevo lugar de estudio, encuentro y crecimiento intelectual al servicio de profesores, alumnos e investigadores.
Asimismo, anunció el fortalecimiento de la oferta formativa de la Universidad, que seguirá desarrollándose tanto a través de las titulaciones canónicas como de los títulos propios y los cursos avanzados. De manera especial, destacó el impulso que recibirá la Universidad Abierta como cauce para ampliar el acceso a la formación y acercar la propuesta académica de San Dámaso a un público cada vez más amplio.
El rector subrayó también que una de las prioridades del próximo curso será la intensificación del trabajo en el ámbito de la formación sacerdotal del clero, en continuidad con el impulso recibido en los últimos meses para renovar el ejercicio del ministerio y responder a los desafíos pastorales del presente. El mensaje concluyó con unas palabras dirigidas a toda la comunidad universitaria: “Muchísimas gracias a todos, espero que podáis descansar durante este verano y nos vemos, si Dios quiere, en septiembre”.
Con este cierre de curso, la Universidad Eclesiástica San Dámaso mira ya al próximo año académico renovando su compromiso con una formación universitaria que una rigor intelectual, vida eclesial y servicio a la Iglesia y a la sociedad.