El vicerrector de la UESD, Juan Carlos Carvajal, ha publicado en el periódico La Razón el artículo “La tarjeta de visita de León XIV”, una reflexión en torno al significado pastoral de la próxima visita del Papa a España y, especialmente, al lugar central que ocuparán en ella las realidades de pobreza, exclusión y vulnerabilidad.
Carvajal subraya que el programa previsto no debe interpretarse como una simple sucesión de actos institucionales o pastorales. A su juicio, la elección de determinados encuentros revela una intención profunda: presentar desde el primer momento el núcleo del pontificado de León XIV y su modo de ejercer el ministerio petrino. “Este programa no es casual”, afirma el vicerrector, para quien el recorrido del Papa constituye “su tarjeta de visita; más aún, su carta de presentación”.
El artículo destaca que, junto a los encuentros protocolarios con los Reyes, las autoridades y el cuerpo diplomático, León XIV se acercará a distintos espacios donde se hacen visibles la pobreza, el descarte y la marginación. Entre ellos, Carvajal menciona el proyecto social CEDIA 24 horas, de Cáritas, en el barrio madrileño de Carabanchel; el centro penitenciario Brians 1, en Barcelona; y diversos lugares vinculados al drama migratorio en Canarias, como el puerto de Arguineguín y el centro de Las Raíces, en Tenerife.
Para Carvajal, estos gestos remiten directamente al Evangelio y a la misión de Cristo. Citando la escena lucana en la que Jesús proclama la profecía de Isaías, el vicerrector interpreta la visita del Papa desde una clave esencial: “El Espíritu me ha ungido para anunciar la buena noticia a los pobres”. Desde esta perspectiva, León XIV vendría a España “para anunciar el evangelio de Jesucristo a los pobres”. El autor no reduce esta afirmación a una dimensión meramente social o asistencial. Reconoce que el anuncio cristiano tiene consecuencias “eclesiales, sociales, culturales, políticas, económicas…”, pero insiste en que su raíz es más profunda: la novedad del Evangelio y la presencia de Cristo en quienes viven la pobreza, la injusticia o el descarte.
Uno de los ejes más significativos del artículo es la relación entre Dios y los pobres. Carvajal escribe que “Dios siempre busca a los pobres”, no porque excluya a los demás, sino porque, como Padre, sale al encuentro de quienes pueden parecer “desheredados de su amor”. En esa línea, recuerda que Cristo “se empobrece hasta el extremo de hacerse uno con los últimos” para enriquecerlos con su compañía, su gracia y su vida.
La reflexión alcanza también a quienes no se consideran pobres en sentido material. Carvajal retoma una afirmación clásica de la tradición eclesial: “los pobres nos evangelizan”. A partir de ahí, explica que el encuentro con los más desfavorecidos revela también la fragilidad de toda existencia humana. La pobreza no se limita a la carencia económica: puede manifestarse en la enfermedad, la soledad, la culpa, la ancianidad, el desarraigo, la falta de sentido o las dificultades personales y sociales.
Por eso, el vicerrector sostiene que la visita de León XIV no está dirigida únicamente a los pobres en sentido estricto, sino a todos. Nadie queda excluido, siempre que se acepte una doble condición: entrar en la lógica del Evangelio para reconocer a los más desfavorecidos como hermanos y, al mismo tiempo, tener el valor de identificar la propia pobreza.
El artículo concluye presentando la visita del Papa como un testimonio de esperanza. En la “tarjeta de visita” de León XIV, según Carvajal, aparece escrito un mensaje claro: “vengo a anunciar la buena noticia a los pobres”. Una buena noticia que interpela a la Iglesia, a la sociedad y a cada persona, invitando a mirar la realidad desde el Evangelio y a acoger el testimonio de amor que Cristo ofrece a través de su Vicario.