Dentro de la programación de seminarios para profesores y doctorandos del curso 2026-2027, desde el Departamento de Teología Moral propone un seminario dirigido por Juan de Dios Larrú centrado en una de las grandes cuestiones de la tradición cristiana: la fortaleza, entendida a la vez como don del Espíritu Santo y como una de las cuatro virtudes cardinales.
La propuesta parte de una constatación muy actual: la experiencia de la debilidad, la fragilidad y la vulnerabilidad atraviesa de múltiples maneras la vida humana. Precisamente por ello, la pregunta por la fortaleza adquiere una especial relevancia. El seminario quiere profundizar en su verdadera naturaleza desde la tradición filosófica y teológica, evitando reducirla a mera resistencia, carácter o capacidad de soportar dificultades. La intención será comprender qué significa ser fuerte desde una perspectiva propiamente cristiana, atendiendo tanto a la dimensión moral de la virtud como a su relación con la acción del Espíritu Santo.
A lo largo del trabajo se estudiarán y contrastarán distintas tradiciones y concepciones de la fortaleza, con el fin de poner de relieve la originalidad de la visión cristiana. La fortaleza será también situada en relación con otros dones y virtudes, buscando precisar mejor sus rasgos propios y su lugar dentro de la vida moral. De este modo, el seminario no se limitará a una aproximación aislada a una virtud concreta, sino que intentará mostrar cómo la fortaleza se integra en el conjunto de la existencia cristiana y en el dinamismo de la gracia.
Un lugar especialmente destacado ocupará el epistolario paulino. En san Pablo, la fortaleza aparece de manera singular como una verdadera “fortaleza apostólica”. Los trabajos, las tareas, los sufrimientos, las penalidades y los desvelos ligados a la misión no se presentan simplemente como fruto de una gran capacidad humana de resistencia, sino como expresión de la fuerza de Dios que actúa en el Apóstol y le capacita para anunciar el Evangelio de Jesucristo hasta la entrega de la propia vida. Esta perspectiva permitirá profundizar en una fortaleza que no nace de la autosuficiencia, sino de la conciencia de haber recibido una fuerza para la misión.
El seminario abordará también el martirio como acto supremo de la fortaleza, en cuanto expresión máxima de una fidelidad sostenida hasta la entrega de la vida. Junto a ello, se estudiará el dinamismo sacramental de la confirmación, atendiendo a la relación entre la acción del Espíritu Santo y la capacidad del cristiano para dar testimonio de la fe en medio de la dificultad, la oposición o el sufrimiento.
La propuesta dirigida por Juan de Dios Larrú quiere así ofrecer a profesores y doctorandos un espacio de estudio especializado, contraste y profundización teológica en torno a una virtud decisiva para comprender la existencia cristiana. Desde la tradición filosófica y teológica, la experiencia paulina, el martirio y la confirmación, el seminario permitirá explorar de manera amplia cómo la fortaleza cristiana articula virtud humana, don recibido y misión.