La Universidad Abierta ofrecerá, a partir del próximo 27 de mayo de 2026, el curso “Los carismas del Espíritu Santo”, una propuesta formativa dedicada a profundizar en la diversidad de dones que el Espíritu concede a los cristianos para la edificación de la Iglesia. El curso tomará como punto de partida la afirmación de san Pablo: “Hay diversidad de carismas, pero un mismo Espíritu” (1 Cor 12,4), y se centrará especialmente en los carismas personales dados por Dios como gracia a cada cristiano. El curso será impartido por Eduardo Toraño López, doctor en Teología Dogmática, profesor estable en la Facultad de Teología y en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas de la UESD, institución de la que es director.
Toraño sitúa esta reflexión en el acontecimiento de Pentecostés. Recuerda que, estando los discípulos reunidos con María, “vino el Espíritu Santo” y se produjeron diversas manifestaciones, como el fuego, las lenguas y el viento impetuoso. A partir de la predicación de Pedro en Hechos 2, subraya que este don no queda reservado a unos pocos, sino que se ofrece a todos: después de anunciar que Jesús, muerto y resucitado, es el Señor, Pedro invita a la conversión y promete: “Recibiréis el don del Espíritu Santo” (Hch 2,38).
Desde esta perspectiva, el Espíritu Santo aparece como el gran don de Dios. Como señala Toraño, siguiendo a san Juan Pablo II en Dominum et Vivificantem, el Espíritu es “la persona amor” y “la persona don”: el don del Padre y del Hijo, enviado en Pentecostés como una efusión universal para toda la Iglesia. Este único don, que es el Espíritu Santo, se expresa y se hace presente de diferentes modos en la vida de los creyentes.
El curso distinguirá, por ello, entre los dones santificantes y los dones carismáticos. En la tradición teológica, como muestra santo Tomás de Aquino, se habla de la gratia gratum faciens, orientada al crecimiento personal en la santidad, y de la gratia gratis data, concedida para el bien de otros. El curso se centrará en estos segundos dones: los carismas como acción del Espíritu dirigida a la ayuda mutua, al crecimiento de los demás y a la edificación de la Iglesia.
Para desarrollar el tema, se partirá de las principales listas paulinas de carismas, especialmente 1 Cor 12,4-10; 1 Cor 12,28-30; Rom 12,6-8 y Ef 4,11. En ellas, san Pablo presenta los carismas en relación con la imagen de la Iglesia como cuerpo: Cristo es la cabeza, los miembros son diversos y todos participan de la unidad del mismo cuerpo. Del mismo modo, hay diversidad de carismas, pero un único Espíritu que los reparte y distribuye para provecho común.
Toraño explica que cada cristiano recibe determinados carismas con vistas a la ayuda de los demás y a la construcción del único cuerpo de Cristo. Estos dones pueden agruparse en tres grandes ámbitos: carismas de palabra, carismas de alivio o consuelo y carismas de gobierno. Entre los primeros se encuentran la instrucción, la enseñanza, la profecía, la ciencia o el conocimiento, e incluso el don de lenguas. Entre los carismas de consuelo aparecen realidades ordinarias, como la hospitalidad o la limosna, y otras extraordinarias, como los milagros y las curaciones. Los carismas de gobierno, por su parte, están vinculados al servicio de la Iglesia y se relacionan estrechamente con el ministerio.
En este sentido, el curso también abordará la diferencia entre carismas ordinarios y extraordinarios, así como la relación entre carisma y ministerio. Según señala Toraño, el ministerio puede entenderse como un servicio estable que procede de un carisma, pero que comporta además un envío, una misión y una permanencia. Por ello, el discernimiento de los carismas resulta esencial para que estos se ejerzan en comunión y al servicio de la misión eclesial.
El itinerario formativo se desarrollará en cuatro sesiones, todas ellas a las 18:00 h. La primera, el 27 de mayo, estará dedicada a los dones carismáticos y tomará como referencia la afirmación paulina: “A cada cual se le otorga la manifestación del Espíritu para provecho común” (1 Cor 12,7). La segunda, el 3 de junio, abordará los carismas de palabra, como la palabra de sabiduría, la palabra de ciencia y la profecía. La tercera, el 10 de junio, se centrará en los carismas de consuelo, entre ellos las curaciones y el don de asistencia. Finalmente, el 17 de junio, se estudiarán los carismas de gobierno, a partir de la enseñanza de san Pablo sobre los servicios que Dios ha puesto en la Iglesia.
Con esta propuesta, la Universidad Abierta invita a redescubrir la acción del Espíritu Santo en la vida cristiana y a comprender que los carismas, en su diversidad, no son dones aislados ni privilegios individuales, sino gracias concedidas para el crecimiento común, la comunión eclesial y la edificación del Cuerpo de Cristo.