Con motivo del Día de la Vida Consagrada, que la Iglesia celebra cada 2 de febrero, la Hna. Carolina Blázquez Casado, OSA, profesora de la UESD y directora de la Cátedra de Vida Consagrada, ha publicado en el periódico El Debate el artículo titulado “Y tú, ¿para quién vives?”.
En su reflexión, la autora parte del sentido litúrgico de esta fecha —la fiesta de la Presentación del Señor— para recordar el valor profundamente sagrado de la vida humana, que no nace del azar, sino que es recibida como don. Desde esa perspectiva, el artículo enlaza la tradición bíblica de la ofrenda del primogénito con la certeza de que todo lo que somos y tenemos está marcado por una pertenencia original: la vida es de Dios y a Él vuelve como acción de gracias.
Uno de los ejes del texto es la pregunta que se propone como lema del día en este año: “¿Para quién eres?”. La Hna. Carolina destaca que este interrogante supone un giro radical frente a las preguntas más habituales en nuestra cultura —centradas en el éxito, el bienestar o la autorrealización— y abre un horizonte nuevo: el de una existencia que encuentra su plenitud no en el repliegue sobre uno mismo, sino en el amor que se entrega.
En este sentido, el artículo presenta la vida consagrada como un signo especialmente elocuente en el mundo actual: una forma de vivir que, muchas veces sin necesidad de grandes discursos, muestra que la alegría verdadera nace de una vida dada por amor. La autora subraya la belleza de esta vocación, que se expresa en la entrega total a Dios y a los demás, y que conserva una fuerza de atracción más profunda que cualquier lógica de utilidad o beneficio.
La Hna. Carolina se detiene también en dos manifestaciones concretas de esta entrega: la vida contemplativa, donde la existencia se orienta enteramente hacia Dios, y la vida misionera, donde se comparte radicalmente la vida con quienes sufren la pobreza, la exclusión o la fragilidad. Ambas, desde caminos distintos, reflejan el mismo corazón de la vocación: vivir para Otro y para los otros.
Finalmente, la autora sitúa esta llamada en la escena evangélica de la Presentación: María y José, Simeón y Ana, y el propio Jesús aparecen como figuras que ayudan a comprender qué significa vivir desde la espera, la fe y la ofrenda. El texto concluye invitando al lector a dejarse interpelar personalmente por la pregunta que atraviesa todo el artículo: “Y tú, ¿para quién vives?”.
https://www.eldebate.com/religion/20260202/quien-vives_380189.html