Madrid, 11 de noviembre de 2025. La Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) y la Fundación Universitaria San Pablo CEU convocaron, por segundo año consecutivo, un desayuno de oración al que se sumaron más de un centenar de representantes de la vida pública, social y eclesial. El encuentro, que tuvo lugar en el Colegio Mayor San Pablo, volvió a convertirse en un espacio de reflexión compartida y de petición confiada ante las distintas necesidades del mundo actual.
En esta ocasión, el presidente de la ACdP, Alfonso Bullón de Mendoza, recordó al iniciar la jornada que el sentido último de esta cita es “rezar por todos aquellos que atraviesan momentos de dificultad”, mencionando de manera especial a los cristianos perseguidos en numerosos países, las intenciones del nuevo Papa León XIV y el eterno descanso del Papa Francisco.
Entre los asistentes se encontraba también el rector de nuestra universidad, Nicolás Álvarez de las Asturias, que quiso acompañar esta iniciativa de oración promovida por instituciones estrechamente vinculadas a la vida intelectual y eclesial de nuestro país.
El acto contó con la presencia del encargado de Negocios de la Nunciatura Apostólica en España, el sacerdote Roman Walczak, quien animó a los presentes a renovar cotidianamente la fe y a “ser sal y luz” en medio de la sociedad. Para ello evocó unas palabras de San Juan Pablo II dirigidas a los jóvenes en la preparación de la JMJ de Toronto, subrayando que la santidad otorga pleno sentido a la existencia y permite reflejar la gloria de Dios en la vida ordinaria.
También participaron el cardenal arzobispo de Madrid, José Cobo, y el presidente de la Asamblea de Madrid, Enrique Ossorio Crespo. Este último destacó la profunda relación que puede existir entre la vida política y la vida espiritual cuando ambas se viven como servicio: “La oración y la buena política requieren entrega, constancia y la conciencia de que trabajamos movidos por algo que nos trasciende”, afirmó. Si en la oración uno busca lo que es justo ante Dios, añadió, en la política se debe procurar llevarlo a la práctica.
El cardenal Cobo, por su parte, insistió en la capacidad de la oración para romper el aislamiento individualista y abrir el corazón a Dios y a los demás. La definió como “un acto profundamente revolucionario en un mundo que tiende al encierro”, pues introduce nuevas formas de relación, comenzando por la escucha a Dios antes que a uno mismo.
Durante la mañana, los asistentes pudieron escuchar también las experiencias personales de los empresarios Erwan de la Villéon, Carmen Cordón Muro y Eric Halverson, quienes compartieron cómo la fe orienta su vida profesional y sus decisiones cotidianas.
La participación de nuestro rector, Nicolás Álvarez de las Asturias, pone de manifiesto la sintonía de la Universidad Eclesiástica San Dámaso con iniciativas que promueven el diálogo entre fe, cultura y vida pública, así como nuestra identificación con espacios de oración que buscan sostener espiritualmente a quienes trabajan al servicio de la sociedad.
