La antropología de Tertuliano desvela, sin lugar a dudas, un planteamiento plenamente válido sobre la identidad del hombre. Construida sobre el entramado bíblico de los primeros capítulos del libro del Génesis, es capaz de ofrecer aún hoy valiosas aportaciones sobre los interrogantes más profundos del ser humano. Ofrecemos en este breve ensayo una de las claves antropológicas más bellas de la teología del africano: «las manos de Dios», modeladoras de la carne de Adán. Un recorrido por los textos que hacen referencia a ellas contribuirá a acercarse a su particular concepción del hombre.