lunes, agosto 8, 2022

Presentación

Mirar hoy lo estético en la Edad Media

Mirar lo estético en la Edad Media desde nuestra perspectiva contemporánea

Tras una larga travesía en el desierto desde que en los albores de la modernidad el humanismo renacentista condenara a la Edad Media al ostracismo (a lo que el propio nombre con el que la bautizaron contribuyó muy eficazmente), la crisis precisamente de la modernidad ha posibilitado el que muchas personas vuelvan a mirar con interés a este largo, apasionante y fundamental período de nuestra civilización.

En el núcleo de la filosofía —que no en el núcleo del mundo ordinario de la vida— se ha producido un innegable avance en la superación del reduccionismo moderno de la razón (particularmente a la razón ‘científica’) abriéndose así el camino para una concepción más amplia y ajustada a la verdad de la razón misma, que se desvela como la facultad que abre a múltiples modos de revelación (de lo particular y de lo universal, de lo mundano y de lo divino, de lo fáctico y de lo trascendental, de lo teórico, pero también de lo moral y lo estético…). Esto nos ha situado en una posición apta para comprender mejor la Weltanschauung medieval, abierta a plurales modos de intuición, y, sobre todo, a un pensamiento especulativo —en el mejor de los sentidos— en el que la cuestión de Dios y de lo trascendental juega un papel central.

La perspectiva teocéntrica medieval dota al hombre de una extraordinaria sensibilidad para la belleza, que desde San Agustín y Pseudo-Dionisio ocupa el primer plano de la mirada, reflejándose en toda la estética del arte medieval, que encarna excelsamente la fusión entre la religación vivida del hombre a Dios y la experiencia de la belleza. La crítica a la metafísica clásica en la postmodernidad —que en esto permanece muy moderna— sigue actuando como una contrafuerza respecto de las relaciones entre teología y filosofía, y, por lo tanto, como un motivo permanente de rechazo del medioevo.

Por esta razón, la postmodernidad tiende a construirse de nuevo al margen de nuestra tradición de pensamiento occidental dejando en gran medida fuera del escenario este período esencial de nuestra cultura. Si a esto unimos el auge que hoy ha cobrado la estética dentro de la filosofía, se ve cuan atractiva resulta la empresa, diríamos incluso cuan necesaria, de mirar lo estético en la Edad Media desde nuestra perspectiva contemporánea. Es la actitud que inspira este simposio, que, D.m., nos congregará.