La Facultad de Teología de la UESD organiza, del 25 al 28 de mayo de 2026, el curso de actualización “La difícil relación entre teología y cultura en el cambio de época. Incertidumbres acerca del sentido de la doctrina, del sujeto y del objeto del trabajo teológico”, dirigido especialmente a profesores y doctorandos. El curso será impartido por el Dr. Alberto Cozzi, profesor de la Universidad Católica de Milán, y abordará algunos de los principales desafíos que atraviesa hoy el pensamiento teológico en un contexto cultural marcado por profundas transformaciones.
La propuesta parte de una constatación cada vez más evidente: existe una distancia creciente entre el lenguaje de la fe y la cultura de la vida cotidiana. Como señala el propio Dr. Cozzi, “todos percibimos que se ha creado ya una distancia entre el lenguaje de la fe y la cultura de la vida diaria de las personas”. Esta separación genera una cierta extrañeza ante los discursos de la doctrina, la predicación y los gestos rituales, que presentan una visión del mundo y un drama de salvación que, para muchos, puede parecer demasiado exigente frente a los desafíos cotidianos.
Ante esta situación, la teología se enfrenta a una tentación recurrente: intentar seguir a la cultura en sus formas, buscando una actualización que haga todavía significativo el mensaje evangélico. Cozzi advierte de que este fenómeno puede manifestarse también en nuevas formas de presencia pública, como sacerdotes, religiosas o teólogos que se presentan como “influencers” u “opinion leaders”. Estas expresiones, reconoce, pueden ser nuevas formas de misión, pero requieren discernimiento.
El curso propondrá precisamente una reflexión de fondo sobre esta cuestión. No se trata de una simple adaptación del mensaje cristiano a las formas culturales dominantes, sino de verificar si esas formas son capaces de expresar adecuadamente las operaciones fundamentales de la experiencia humana: aquellas que configuran lo humano en la persona y permiten realizar la verdadera identidad. En este contexto, el Dr. Cozzi subraya que con frecuencia los significados propuestos por la cultura favorecen una representación de sí mismo superficial o frágil, mientras que la experiencia de la fe queda relegada al ámbito de “lo religioso”, entendido como un imaginario que puede permitir una fuga espiritualista, pero que no siempre ayuda a dar sentido al obrar humano.
De ahí nace también una incertidumbre creciente sobre la función del Magisterio y de la propia teología, a menudo sospechados de inmovilismo o rigidez por seguir proponiendo una interpretación tradicional del Evangelio de Jesucristo. Esta situación conduce, según el planteamiento del curso, a una crisis del sentido de la doctrina, de la identidad de los sujetos de la fe y de la credibilidad del objeto mismo de la fe.
A lo largo de cuatro jornadas, el curso abordará cuestiones decisivas para comprender este cambio de época: la cultura y sus exigencias como lugar de apropiación de la revelación; el sujeto de la teología y la cuestión de la Tradición; la crisis respecto al objeto de la teología, especialmente ante el post-teísmo y la idea de Dios; y el problema del pluralismo de derecho y la cuestión del cristocentrismo.
Uno de los puntos centrales de la reflexión será superar un equívoco frecuente: pensar que existe un dato de fe ya conocido y pacíficamente poseído, que simplemente habría que traducir a las condiciones culturales de cada tiempo. Frente a esta idea, Cozzi plantea que la verdadera tarea de la fe consiste en reapropiarse siempre de nuevo del Evangelio y de su fuerza en las distintas culturas y momentos de la historia. Desde esta perspectiva, las culturas no son realidades cerradas ni yuxtapuestas, sino sistemas simbólicos en relación, que interactúan, se influyen y se abren unas a otras en el tiempo. En medio de ellas, la persona humana no queda encerrada en su cultura de pertenencia, sino que permanece abierta a una verdad más grande que la interpela y la orienta hacia lo universal.
Esta clave permite comprender de manera más profunda el desafío actual del pluralismo y el verdadero sentido del diálogo entre culturas y religiones. Para Cozzi, se trata de redescubrir el sentido de la fe como un modo de habitar el mundo y como un modo de hacer experiencia de la realidad integral, con una hipótesis de sentido que no simplifica ni lo real ni al sujeto con sus exigencias constitutivas.
El curso se apoyará también en textos de referencia para el trabajo teológico contemporáneo, como el documento de la Comisión Teológica Internacional, La teología hoy (2012), especialmente en relación con los números de Gaudium et spes dedicados al vínculo entre Evangelio y cultura. Asimismo, se tendrá presente la reflexión de Karol Wojtyła en En las fuentes de la renovación, dedicada a la recepción y aplicación del Concilio Vaticano II. En este sentido, Cozzi recuerda que el Concilio no nació de un simple deseo de seguir las variaciones de la cultura, sino de una pregunta más profunda: qué significa ser Iglesia en el mundo de hoy y qué significa creer hoy en el propio contexto histórico y cultural. De esa escucha surgió una renovación eclesial marcada por un doble diálogo: vertical, con Dios, y horizontal, entre los hermanos en la Iglesia y con el mundo.
La reflexión se enriquecerá también con la aportación del filósofo de la religión Richard Schaeffler, especialmente su comprensión de la experiencia como diálogo con la realidad. Esta perspectiva permite, según Cozzi, superar tanto la tentación del relativismo como la del fundamentalismo, y relanzar el diálogo con la realidad y con los demás desde una exigencia compartida de verdad.
El itinerario del curso quiere dejar una intuición fundamental: que la fe no es una ideología que ofrece una representación parcial de las cosas, sino un modo de hacer experiencia de la realidad en forma de diálogo abierto. Precisamente porque se sabe interpelada por una verdad siempre más grande, la fe puede escuchar y respetar las distintas culturas y religiones en su esfuerzo por ofrecer significados a la vida que estén a la altura de la vocación humana. Con esta iniciativa, la Facultad de Teología de la UESD ofrece un espacio de formación y reflexión académica orientado a profundizar en el trabajo teológico en el actual cambio de época, desde el rigor intelectual, la apertura al diálogo y la fidelidad al misterio cristiano.