La Torre PwC de Milán acogió del 27 al 29 de marzo la primera iniciativa de la XVII edición de la Scuola di Formazione de la Fondazione Costruiamo il Futuro ETS, un encuentro internacional que reunió a destacados representantes del mundo académico, empresarial y cultural bajo el lema “La cultura è la forma compiuta della vita”.
Entre los participantes se encontraba Javier María Prades López, profesor de Teología de la Universidad Eclesiástica San Dámaso y miembro de la Comisión Teológica Internacional, quien intervino en una de las sesiones centrales con una ponencia dedicada a la relación entre inteligencia artificial y misterio humano.
Una cultura que da forma a la vida
La edición de este año ha querido profundizar en el papel de la cultura como dimensión constitutiva de la vida humana. Lejos de entenderla como un ámbito reservado a especialistas, la propuesta de la Fundación subraya que la cultura es aquello que permite que la acción humana se convierta en obra: una realidad capaz de perdurar en el tiempo, generar comunidad y transmitir valores.
En este contexto, el encuentro reunió a figuras como Christian Chivu, entrenador del Inter de Milán; Riccardo Ercoli, del Fondo Monetario Internacional; Enrico Letta, del Instituto Jacques Delors; o Antonio Baravalle, CEO de Lavazza, en diálogo con jóvenes universitarios seleccionados de toda Italia.

Inteligencia artificial y la pregunta por el hombre
En su intervención, Prades propuso una reflexión estructurada en tres niveles para abordar el fenómeno de la inteligencia artificial. En primer lugar, señaló la necesidad de un enfoque ético, orientado a identificar los riesgos que estas tecnologías plantean para la experiencia humana y a establecer criterios que garanticen su uso responsable.
En segundo lugar, planteó un acercamiento epistemológico, en el que la inteligencia artificial puede ayudar a comprender mejor la especificidad de la inteligencia humana, irreductible a procesos algorítmicos o de cálculo.
Finalmente, subrayó la importancia de un enfoque ontológico, centrado en la pregunta fundamental sobre la identidad del ser humano, reabierta con fuerza ante los desafíos tecnológicos actuales.
Más allá del cálculo: el misterio de la persona
Prades insistió en que el ser humano no puede ser reducido a categorías cuantificables ni plenamente explicadas por la técnica. Defendió que la persona es una unidad irreductible de dimensión material y espiritual, y advirtió que los planteamientos que buscan superar lo humano mediante la tecnología pueden desembocar en una pérdida de lo propiamente humano. En este sentido, señaló que cuando se rompe esta unidad no se alcanza una “transhumanidad”, sino una forma de inhumanidad.

Diálogo con las nuevas generaciones
La sesión se desarrolló en formato de diálogo, con la participación de otros ponentes y un amplio turno de preguntas. El público estaba formado por jóvenes universitarios seleccionados de distintos centros de prestigio italianos, en el marco de un programa orientado a la formación de futuros líderes en el ámbito empresarial y de la administración pública.
El intercambio evidenció el interés de las nuevas generaciones por integrar el desarrollo tecnológico con una reflexión humanista sólida.
Cultura, futuro y responsabilidad
La Scuola di Formazione se consolida como un espacio de encuentro entre distintas disciplinas, donde la cultura se entiende como el horizonte que permite articular el presente y proyectar el futuro.
La participación de Javier Prades en este foro internacional pone de relieve la aportación de la Universidad Eclesiástica San Dámaso al diálogo entre fe, pensamiento y sociedad contemporánea, especialmente en un contexto marcado por los desafíos tecnológicos y antropológicos.