El próximo 11 de diciembre, la UESD celebrará los actos en honor de su patrón. En esa ocasión, la Escolanía de la Abadía de la Santa Cruz tendrá un papel destacado: tras la Santa Misa en la Catedral de la Almudena, ofrecerá el Concierto de Navidad, dividido en una parte de gregoriano y otra de polifonía renacentista y contemporánea. Con motivo de esta participación —y para acercarnos al trabajo formativo, artístico y espiritual que sostiene un coro de estas características— hemos conversado con Jesús Rodríguez Martín-Urda, director de polifonía. Su mirada desde dentro permite comprender el valor cultural y litúrgico de la Escolanía, el modo en que preparan el concierto y la misión que desean ofrecer a quienes asistirán a los actos del día 11. A continuación, la entrevista completa:
Para quien no conozca la Escolanía de la Abadía de la Santa Cruz, ¿cómo la presentarías?
Qué tipo de coro sois, qué os distingue y cuál dirías que es vuestra misión o vuestro día a día? Si tuvieras que explicárselo a alguien que viene por primera vez, ¿qué le contarías para que entienda qué es una escolanía?
La Escolanía de la Santa Cruz es principalmente un colegio y un coro de voces blancas masculinas, aunque desde hace algunos años estamos trabajando como coro de voces mixtas debido a que hemos aumentado los cursos superiores. Hasta hace apenas unos años, los chicos solo podían estudiar en la Escolanía hasta 2º ESO, ya que en esas edades es cuando se suele producir el cambio de voz, pero ahora pueden estudiar con nosotros hasta 2º de Bachillerato, lo que ha hecho que ampliemos nuestras voces dentro del coro y nuestro repertorio.
La función principal de la Escolanía es contribuir a una mayor solemnidad en las celebraciones litúrgicas de la Basílica del Valle de los Caídos, y debido a esto, la principal característica que nos distingue de los demás coros de niños y de otras Escolanías es que nuestros chicos cantan gregoriano todos los días, siguiendo la tradición benedictina del monasterio de Solesmes. Es el único coro de niños en el mundo que estudia y canta gregoriano todos los días durante el curso académico. Esto es, sin duda, un gran aporte cultural dentro del canto de la música en España y en el resto del mundo, ya que cada vez son menos los coros que trabajan este repertorio.
Sin embargo, nuestra función no se queda solo ahí, si no que, a lo largo del curso académico, realizamos conciertos por distintas partes de España para poder acercar nuestra música al mayor número de gente posible para que puedan conocernos, conocer el tipo de música que trabajamos y para que puedan acercarse más a Dios a través de nuestro canto.
Además del canto gregoriano, también abarcamos dentro de nuestro repertorio obras polifónicas de carácter litúrgico, principalmente del Renacimiento, aunque también interpretamos piezas pertenecientes a otros periodos de la historia de la música.
En esencia, la Escolanía es un colegio donde niños desde 3º de EP hasta 2º de Bachillerato realizan sus estudios académicos por la mañana y por la tarde reciben toda la parte de estudios musicales que son: clases de lenguaje musical, clase de canto gregoriano, clase de polifonía, clase de vocalización grupal en coro, clase de vocalización individual para cada chico y clase individual de instrumento. Los chicos eligen un instrumento cuando entran en la Escolanía y reciben clases individuales del mismo.

Este año participáis en los actos de San Dámaso y además en la Catedral de la Almudena. ¿Qué significa para vosotros una invitación así? ¿Cómo se vive desde dentro cantar en un marco litúrgico y también ofrecer un concierto en un lugar tan emblemático? ¿Os cambia algo cantar en un templo así?
La verdad que para nosotros siempre es un gusto poder cantar en la catedral de la Almudena. Ya hemos realizado otros años varios conciertos de navidad allí y siempre es un placer poder volver a cantar en esta catedral.
Para nosotros es una oportunidad de dar a conocer nuestro trabajo diario con los chicos, lo que somos, acercarnos a la gente y, como ya he mencionado, intentar que la gente se acerque más a Dios a través de nuestra música. Además, en esta época tan bonita del año como es la navidad, siempre tratamos de que la gente celebre estas fiestas a través de nuestra música y qué mejor sitio para hacerlo que la Catedral de la Almudena, aquí en Madrid, a la que viene tanta gente siempre tanto a la celebración de la Eucaristía como a los distintos eventos que allí se celebran.
El concierto tiene dos partes: gregoriano y polifonía. ¿Qué tiene cada una de especial?
Cómo describirías con palabras sencillas la diferencia entre ambas para el público? ¿Qué atmósfera crea el gregoriano y qué aporta la polifonía? ¿Qué “viaje” os gustaría que hiciera quien os escuche?
En efecto, nuestro concierto va a estar dividido en dos partes, una de gregoriano y otra de polifonía y la principal diferencia que hay entre ellas es el tipo de música, ¿no? El canto gregoriano es un canto monódico, es decir, una sola melodía, y está destinado principalmente a la liturgia, por lo que tiene un carácter más recogido y espiritual. El texto es siempre en latín y, en el caso de nuestro concierto, narra textos relacionados con la Natividad del Señor. En la parte de polifonía las obras son ya a varias voces y también relacionadas con la Navidad. En general, se trata de villancicos tradicionales y populares que siempre suelen gustar mucho ya que todo el mundo los conoce, pero también hay obras en latín muy bonitas que tienen como objetivo hacer que la gente conozca otro tipo de cantos navideños destinados a la liturgia. Por ejemplo, cantamos obras renacentistas propias del tiempo de Navidad de dos compositores españoles como son Tomás Luis de Victoria y Cristóbal de Morales pertenecientes al Renacimiento.
Intentamos que cada año haya obras nuevas dentro de nuestro repertorio, aunque al final hay obras y villancicos que no pueden faltar como son “Los Campanilleros”, “Ya viene la vieja” o Noche de Paz”.
Del repertorio que traéis, ¿hay alguna pieza que para ti sea especialmente bonita o significativa?
Puede ser por la música, por el texto o por lo que os evoca la Navidad. ¿Por qué la destacarías y qué crees que tiene para tocar el corazón de quien la escucha?
Yo creo que hay una obra dentro del repertorio que siempre destaca tanto para mí, para los chicos cuando la cantan y para la gente que la escucha. Es el “Pueri Concinite”. Es una obra que hacemos todos los años porque a los chicos y a mi nos gusta mucho. Es una obra que tiene un solista soprano acompañado por el coro. La primera parte es del solista acompañado por el piano y en la segunda parte ya se une el coro para arroparle y la verdad es que siempre que la hacemos conseguimos hacer saltar algunas lágrimas a la gente que nos escucha porque es una obra muy emotiva. Para mí, personalmente, también una obra significativa porque la he cantado varias veces como solista cuando era escolán y la recuerdo con mucho cariño.
Detrás de un concierto así hay mucha preparación. ¿Cómo ha sido el camino hasta este día?
Cómo son los ensayos, qué se trabaja más, qué papel tienen los directores y cómo se vive la convivencia del grupo? ¿Hay alguna anécdota o detalle de la preparación que te gustaría compartir?
La verdad que la época de Navidad es siempre de las más bonitas del año, pero a la vez una de las más cargadas a nivel de conciertos porque siempre nos llaman para cantar en muchos sitios.
Generalmente comenzamos a preparar todos los conciertos con bastante tiempo de antelación para que luego, cuando lleguen los días en los que tenemos que cantarlos ya llevemos el repertorio bien aprendido. Lo primero que hago es elegir el repertorio que quiero cantar y preparar las partituras. Después las reparto una a una a cada chico y siempre hay un día a la semana que dejo una hora de ensayo para empezar a ver estas obras. Al principio, cuando las están aprendiendo es un trabajo un poco más complicado porque hay más errores y fallos, pero cuando ya cogen seguridad y se las empiezan aprender ya suelen salir ensayos de manera más fluida. Entonces ya comenzamos a trabajar cuestiones de dinámicas, matices, etc. Para poder hacer una buena interpretación de cada obra.
Generalmente este repertorio de Navidad no suele costar mucho prepararlo porque todos los años solemos repetir varias piezas y porque, al ser un repertorio más o menos divertido y entretenido para los chicos, suelen coger con ganas y consiguen aprendérselo bastante rápido.
Dentro de este repertorio hay varias piezas de solistas, como el “Pueri Concinite” y siempre los chicos se “pelean” por ver quien consigue ser solista. Generalmente todos quieren cantar como solistas y eso genera un ambiente de competitividad muy sano entre ellos que les hace estudiar más individualmente para conseguir estos solos. Yo lo que hago, como no puedo darles a todos los solos porque solo hay unas pocas piezas que son de solistas, lo que suelo hacer es un pequeño concurso con cada pieza de solistas y los que mejor se lo han estudiado pues los elijo para cantar el solo. Con esto también les fomento el trabajo personal, el amor por la música y el esfuerzo por conseguir algo que quieren.
Un detalle que me sorprende mucho es que los chicos que no son elegidos para hacer estos solos, en vez de enfadarse por no haberlo conseguido, hacen todo lo contrario, felicitan al que sí que lo ha conseguido y cada vez que vamos a ensayar estas piezas siempre animan a los solistas para les salga lo mejor posible. Estos son dos de los muchos valores que se transmiten al cantar en coro, el trabajo en equipo y el apoyo entre compañeros.
Si pudieras dejarle un mensaje al público que va a venir el 11 de diciembre, ¿cuál sería?
Qué esperáis que se lleven al salir del concierto: una emoción, una idea, una experiencia de fe, de belleza, de Navidad…? ¿Qué os haría ilusión que quedara resonando en ellos?
Lo primero sería que disfrutaran al máximo del concierto y que traten de entender el sentido de todas estas obras que no es otro que celebrar el nacimiento del Niño Jesús. Que lo escuchen con alegría y que les ayude a vivir esta Navidad de una manera especial, disfrutando de la familia y teniendo siempre en el centro de estas fiestas a la Virgen, a San José y al Niño Jesús, la Sagrada Familia. Que les tomen como modelo de vida para que puedan seguir siempre sus pasos y crecer en el Amor a Cristo.