24 y 30 se septiembre de 2026
Quince profesores de la UESD han participado en un taller práctico de comunicación audiovisual impartido por los periodistas y profesores universitarios Chema Villanueva y Gonzalo Barriga, de la Fundación Carmen de Noriega. La formación ha combinado una reflexión sobre los nuevos lenguajes de la comunicación con ejercicios de radio, pódcast y vídeo en la nueva sala audiovisual de la Universidad.
¿Cómo comunicar contenidos teológicos, filosóficos, jurídicos, históricos o patrísticos en un entorno en el que buena parte de la información se consume a través de vídeos breves, pódcast, entrevistas y redes sociales? ¿Cómo hacer comprensible una cuestión compleja sin empobrecerla? ¿Y cómo aprovechar las posibilidades de los nuevos formatos audiovisuales para despertar el interés por aquello que se estudia y se enseña en la Universidad?
Estas preguntas estuvieron en el centro del taller «Comunicar lo eterno y lo valioso en el lenguaje audiovisual de hoy», en el que participaron 15 profesores de la Universidad Eclesiástica San Dámaso. La formación se desarrolló en dos sesiones, celebradas los días 24 y 30 de septiembre, y estuvo dirigida por Chema Villanueva y Gonzalo Barriga, periodistas y profesores universitarios vinculados a la Fundación Carmen de Noriega.
El objetivo del curso partía de una idea fundamental: la necesidad de encontrar formas adecuadas de expresar en los lenguajes actuales contenidos que, por su propia naturaleza, requieren profundidad, precisión y tiempo. El reto no consiste en simplificar el conocimiento hasta desfigurarlo, sino en aprender a presentarlo de manera comprensible, atractiva y rigurosa, teniendo en cuenta las características del medio y de las personas a las que se dirige.

Un mismo contenido, lenguajes diferentes
La primera parte de la formación tuvo un carácter teórico y permitió reflexionar sobre los cambios que se han producido en la comunicación y sobre las particularidades de los principales formatos audiovisuales.
Villanueva y Barriga explicaron que comunicar ante un micrófono o una cámara exige tomar decisiones distintas de las que se adoptan al preparar una clase, escribir un artículo académico o participar en un congreso. El contenido puede ser el mismo, pero cada medio tiene sus propios tiempos, códigos y formas de captar y mantener la atención.
Los participantes trabajaron así algunas de las características específicas de la radio y el pódcast, la entrevista audiovisual, el vídeo educativo y los formatos verticales utilizados habitualmente en las redes sociales. Entre otros aspectos, abordaron la importancia de identificar previamente la idea principal que se quiere transmitir, estructurar el discurso, emplear un lenguaje oral natural y adaptar la extensión y el ritmo de una intervención al formato en el que va a difundirse.
Una de las cuestiones centrales del taller fue precisamente la diferencia entre simplificar un contenido y hacerlo accesible. Comunicar para públicos más amplios no implica renunciar a la profundidad ni al rigor propios del ámbito universitario. Exige, en cambio, realizar un esfuerzo adicional para reconocer qué conocimientos previos puede tener la audiencia, explicar aquellos conceptos que resulten necesarios y encontrar ejemplos, imágenes y formas de expresión que ayuden a comprender cuestiones complejas.
En este sentido, la formación incidió en la necesidad de que profesores e investigadores sean capaces de identificar aquello que resulta esencial dentro de su propio campo de conocimiento. La comunicación audiovisual obliga muchas veces a responder a una pregunta aparentemente sencilla pero decisiva: ¿qué quiero que recuerde quien me escucha cuando termine mi intervención?

Del aula al micrófono y a la cámara
Tras esta primera parte, el curso adquirió un carácter eminentemente práctico. Los profesores tuvieron la oportunidad de trasladar lo aprendido a situaciones reales de comunicación y preparar sus propias intervenciones para radio, pódcast y vídeo.
Los ejercicios se desarrollaron en la nueva sala audiovisual de la Universidad Eclesiástica San Dámaso, recientemente puesta en funcionamiento y concebida para facilitar la producción de nuevos contenidos sonoros y audiovisuales.
Ante el micrófono y la cámara, los participantes trabajaron aspectos como la claridad de la exposición, la duración de las respuestas, el comienzo y el cierre de una intervención, la capacidad de sintetizar una idea o la necesidad de evitar estructuras propias del lenguaje escrito cuando se habla para un público que escucha o ve el contenido.
Cada profesor pudo preparar y grabar diferentes intervenciones y recibir posteriormente indicaciones concretas de los formadores. La práctica permitió comprobar cómo pequeñas modificaciones en la estructura, el vocabulario, el ritmo o la manera de dirigirse a la audiencia pueden transformar notablemente la eficacia comunicativa de un mensaje.
El trabajo ante la cámara añadió además otros elementos específicos: desde la mirada y la postura hasta la capacidad de hablar con naturalidad sin perder precisión. El objetivo no era adquirir técnicas de interpretación, sino aprender a desenvolverse con mayor seguridad en un entorno que cada vez forma parte con más frecuencia de la actividad docente y divulgativa de profesores e investigadores.

Comunicar también forma parte de la misión universitaria
El taller se enmarca en el esfuerzo de San Dámaso por mejorar la difusión y transferencia del conocimiento generado en sus aulas y facultades. La investigación y la docencia constituyen el núcleo de la actividad universitaria, pero el conocimiento que surge de ellas puede alcanzar también a personas que se encuentran fuera del ámbito estrictamente académico.
Los medios audiovisuales permiten hoy que una reflexión desarrollada inicialmente en un aula, una investigación, una publicación o una intervención de un profesor pueda encontrar nuevas audiencias. Para ello, sin embargo, no basta con trasladar literalmente el lenguaje académico a una cámara o un micrófono.
El contexto comunicativo actual plantea un desafío particular a una institución dedicada al estudio de disciplinas como la Teología, la Filosofía, el Derecho Canónico, la Literatura Cristiana y Clásica o las Ciencias Religiosas. Buena parte de las cuestiones que se abordan en estos campos no pueden reducirse a respuestas inmediatas. Precisamente por eso, el aprendizaje de nuevos lenguajes se convierte en una herramienta para abrir una puerta hacia contenidos que posteriormente pueden ser estudiados con mayor profundidad.
La formación buscó proporcionar a los profesores recursos para realizar ese primer acercamiento: explicar por qué una cuestión merece atención, formular las preguntas fundamentales, ofrecer las claves necesarias para comenzar a comprenderla y despertar en el interlocutor el deseo de saber más.

Una nueva etapa para la comunicación audiovisual en San Dámaso
El curso ha coincidido además con la puesta en marcha de la nueva sala audiovisual de San Dámaso, que amplía las posibilidades de producción de entrevistas, conversaciones, pódcast, materiales docentes y otros contenidos vinculados a la actividad académica de la Universidad.
El nuevo espacio permitirá que profesores e investigadores puedan participar con mayor facilidad en proyectos audiovisuales y que algunas de las cuestiones abordadas habitualmente en las aulas encuentren también expresión en otros formatos.
El taller impartido por Chema Villanueva y Gonzalo Barriga ha supuesto así una primera aproximación práctica para que un grupo de profesores conozca de primera mano las posibilidades y también las exigencias de estos medios.
La iniciativa da continuidad, además, a la formación desarrollada durante el pasado curso por los mismos profesionales y responde a una convicción que ha ido adquiriendo cada vez mayor importancia: tener algo valioso que comunicar exige también aprender a comunicarlo bien.
Para San Dámaso, el desafío consiste en hacerlo sin renunciar a aquello que caracteriza el trabajo universitario: el rigor, la profundidad y la búsqueda de la verdad. Cambian los medios, los formatos y los hábitos de quienes reciben los contenidos; no necesariamente aquello que merece ser comunicado. De ahí el sentido del título elegido para el taller: comunicar lo eterno y lo valioso en el lenguaje audiovisual de hoy.