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En el marco del viaje apostólico del Papa León XIV a España, una representación de la Universidad Eclesiástica San Dámaso participó este domingo 7 de junio en el encuentro con la sociedad civil celebrado en el Movistar Arena de Madrid, una de las citas más significativas de esta visita del Santo Padre al país y que reunió a miles de personas procedentes de ámbitos muy diversos de la vida pública, cultural, educativa, empresarial y social.

Asistieron al encuentro Nicolás Álvarez de las Asturias, rector de la UESD; Raúl Orozco, secretario general; Andrés Sáez, vicerrector de Investigación; y Juan Carlos Carvajal, vicerrector de la Universidad, quienes quisieron acompañar este momento especialmente relevante del viaje apostólico y participar, junto con el resto de asistentes, en una jornada marcada por el diálogo, la escucha y la reflexión sobre algunos de los grandes desafíos del presente.

La llegada del Papa al recinto estuvo acompañada por una acogida extraordinariamente cálida. Poco antes de las seis de la tarde, el Santo Padre hacía su entrada en el Movistar Arena entre una prolongada ovación de los miles de asistentes que llenaban el espacio. Durante varios minutos, el aplauso ininterrumpido expresó el afecto, la expectativa y el deseo de encuentro con el Sucesor de Pedro. De fondo sonaba el himno de este viaje apostólico, Alzad la mirada, que se convirtió también en una invitación simbólica a mirar más allá de uno mismo y abrirse a horizontes de esperanza.

El encuentro recibió el nombre de «Tejer redes con el Mundo de la Cultura, del Arte, de la Economía y del Deporte» y quiso presentarse como un gran espacio de conversación entre la Iglesia y la sociedad contemporánea. Más que una sucesión de intervenciones, el acto buscó convertirse en un lugar de encuentro donde distintas sensibilidades pudieran compartir preguntas comunes sobre el sentido, la convivencia, el bien común y el futuro.

En este contexto se sucedieron testimonios y aportaciones procedentes de ámbitos muy diversos. Representantes del mundo social insistieron en la necesidad de recuperar la esperanza como motor de transformación y recordaron que el cuidado de los más vulnerables sigue siendo uno de los signos más visibles de una sociedad verdaderamente humana.

La dimensión artística tuvo también un protagonismo especial durante la tarde. Música, danza y distintas expresiones culturales españolas acompañaron el desarrollo del acto, poniendo de relieve cómo la belleza continúa siendo una vía privilegiada para abrir preguntas profundas y generar espacios de encuentro. Sobre el escenario se fueron alternando distintos lenguajes culturales que quisieron mostrar el valor del arte como expresión de la verdad, del bien y de la búsqueda del sentido.

Especial relevancia tuvo igualmente la presencia del ámbito educativo y universitario. En varias intervenciones se subrayó el papel de la educación como instrumento de justicia social y como uno de los lugares donde se aprende a convivir, dialogar y buscar la verdad. Se puso de manifiesto la responsabilidad de las universidades en la formación integral de las personas y en el acompañamiento de las nuevas generaciones ante los desafíos culturales y tecnológicos del momento actual.

También el mundo de la empresa y del trabajo tuvo un espacio destacado, con reflexiones sobre la necesidad de poner siempre a la persona en el centro del progreso y sobre la importancia de que el desarrollo económico y tecnológico no pierda de vista su dimensión humana. Del mismo modo, el deporte apareció presentado como escuela de esfuerzo, humildad y crecimiento compartido.

Como cierre del encuentro, el Papa León XIV dirigió unas palabras a los asistentes en las que evocó la riqueza cultural y espiritual de España como una herencia recibida que debe ser custodiada y transmitida. Invitó además a preguntarse qué legado se está dejando a las generaciones futuras y recordó que la Iglesia «no se desentiende de nada verdaderamente humano», porque el anuncio cristiano ilumina precisamente las preguntas más hondas de la existencia.

El Santo Padre concluyó animando a todos los presentes a convertirse en «hilos nuevos para tejer redes nuevas que armonicen los ámbitos de la vida», una invitación que resonó especialmente entre quienes desarrollan su tarea en el ámbito universitario.

Para la Universidad Eclesiástica San Dámaso, la participación en este encuentro ha supuesto una ocasión para vivir de cerca uno de los momentos centrales del viaje apostólico del Papa León XIV y renovar, desde la propia misión universitaria, el compromiso con una formación que integre fe, razón, servicio y apertura al mundo contemporáneo.