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El salón de actos del Colegio Mayor Roncalli acogió el pasado 17 de febrero la presentación oficial de Incarnatus est, un nuevo instituto internacional de formación humanística de inspiración católica que abrirá sus puertas en septiembre de 2026 en Boadilla del Monte (Madrid).

El acto contó con la participación del filósofo y escritor francés Fabrice Hadjadj, impulsor y director del proyecto, y con la presencia de diversas personalidades académicas, entre ellas José Antúnez, Decano de la Facultad de Filosofía de la UESD.

La presencia de Antúnez en este acto se enmarca, además, en un contexto de colaboración intelectual reciente, ya que días antes el propio Hadjadj había impartido una conferencia en San Dámaso con motivo de la festividad de Santo Tomás de Aquino, patrono de las universidades y de los estudios filosóficos y teológicos.

Una “escuela de vida” en tiempos de crisis cultural

Incarnatus est se presenta como una respuesta a la crisis antropológica y universitaria de nuestro tiempo. Frente a una modernidad marcada por la confianza en el progreso y en la autosuficiencia humana, y ante una posmodernidad que cuestiona incluso el sentido de seguir apostando por el hombre, el proyecto propone una escuela cuyo objetivo no es simplemente transmitir contenidos, sino formar personas capaces de asumir su humanidad en plenitud.

En este contexto, Hadjadj describió el instituto como una propuesta para recuperar la magnanimidad —la “grandeza de alma”— y devolver el gusto por una sabiduría viva, en un momento en el que la universidad se ve amenazada tanto por la instrumentalización técnica del saber como por la pérdida del deseo intelectual.

La iniciativa busca integrar estudio, vida comunitaria y vida espiritual, proponiendo un itinerario en el que la inteligencia “toma cuerpo”, la tradición se convierte en fuente de invención y la formación académica se entrelaza con la experiencia artística y el trabajo manual.

Nueve meses de formación integral

El instituto comenzará su actividad en septiembre de 2026 con una primera promoción de 40 jóvenes (entre 18 y 28 años) que vivirán durante nueve meses en comunidad en su sede madrileña.

El programa académico, en alianza con la Universidad Francisco de Vitoria, permitirá la obtención de 60 créditos ECTS y combinará:

  • formación filosófica y teológica con especial atención a la antropología cristiana,
  • vida litúrgica y espiritual centrada en la Eucaristía y la oración comunitaria,
  • experiencias culturales, seminarios temáticos, peregrinaciones y trabajo creativo.

Entre las actividades previstas figuran el Camino de Santiago como apertura de curso, seminarios sobre fe y cultura, filosofía, historia y literatura, un mes dedicado al teatro, ejercicios espirituales y peregrinaciones a lugares emblemáticos de la tradición cristiana española.

Un proyecto con vocación eclesial y universitaria

Incarnatus est cuenta con el respaldo institucional de la Diócesis de Getafe y aspira a convertirse en un espacio de colaboración entre universidades católicas, favoreciendo la generación de pensamiento cristiano y el surgimiento de nuevas iniciativas culturales.

En este sentido, la participación del Decano de la Facultad de Filosofía de la UESD en la presentación subraya la importancia del diálogo entre instituciones académicas comprometidas con la articulación entre fe y razón, tradición y creatividad, formación intelectual y vida comunitaria.

La reciente intervención de Fabrice Hadjadj en la celebración de Santo Tomás de Aquino en la Universidad Eclesiástica San Dámaso refuerza este vínculo y sitúa el proyecto en una red más amplia de reflexión filosófica y teológica sobre el futuro de la educación superior católica.

Un horizonte de discernimiento y esperanza

Más que un simple centro académico, Incarnatus est se propone como una experiencia de discernimiento vocacional y maduración humana: un espacio donde estudio, amistad, oración y cultura se integren para formar jóvenes capaces de comprometerse con el mundo real desde una fe pensada y vivida.

En un contexto marcado por el cansancio cultural y la dispersión digital, la iniciativa quiere ofrecer un lugar donde la inteligencia se encarne y la vida intelectual vuelva a estar al servicio de una existencia plena.