La UESD ha acogido un desayuno de trabajo con rectores y representantes de diversas universidades públicas y privadas, convocado con motivo de la próxima visita del Papa León XIV a Madrid. El encuentro ha servido como espacio de diálogo y coordinación en torno a la participación del mundo universitario en los actos que tendrán lugar en la capital de España.
En sus palabras de acogida, el rector de la UESD, Nicolás Álvarez de las Asturias, subrayó el significado que esta visita puede tener para el ámbito académico, destacando la importancia de que el Santo Padre perciba la realidad universitaria de Madrid: una ciudad con “una enorme población universitaria” y con un firme compromiso por “contribuir al bien de la sociedad”.
Madrid, una ciudad universitaria al servicio de la sociedad
El arzobispo de Madrid, el cardenal José Cobo Cano, agradeció la presencia y colaboración de los representantes universitarios, así como la disposición de todos ante un acontecimiento que calificó como especialmente significativo para la diócesis. El viaje del Santo Padre —que tendrá en Madrid su primera etapa antes de continuar hacia Barcelona y Canarias— supone también, señaló, un importante esfuerzo organizativo que requiere la implicación de múltiples ámbitos de la sociedad.
En este contexto, el cardenal Cobo destacó que Madrid es “un lugar universitario de primer orden”, lo que convierte esta visita en una oportunidad privilegiada para el encuentro y el trabajo conjunto. A su juicio, un acontecimiento de esta magnitud puede convertirse en un verdadero “instrumento de conocimiento” y en el inicio de dinámicas de colaboración que se prolonguen en el tiempo, favoreciendo la creación de redes tanto en la Iglesia como en la sociedad civil.
Asimismo, quiso poner de relieve la vitalidad del mundo universitario madrileño, recordando que en él “hay fuerza y vitalidad, hay gente joven”, llamada a desempeñar un papel protagonista en la acogida y desarrollo de la visita.

Mostrar la riqueza educativa y eclesial de Madrid
Durante el encuentro se subrayó también el deseo de que la visita del Papa León XIV permita visibilizar la riqueza y pluralidad de la Iglesia en Madrid. En palabras del arzobispo, se trata de una ocasión en la que “no solo va a haber mensajes, sino también experiencias, testimonios y anuncios”, que reflejarán la vida de una comunidad cristiana presente en múltiples ámbitos.
En este sentido, la educación fue señalada como un elemento clave. Mostrar el compromiso de las instituciones educativas con la formación integral de la persona y con la búsqueda de la verdad constituye, según se indicó, una parte esencial de esta propuesta.
El cardenal Cobo insistió además en que este momento puede favorecer la creación de “redes de apoyo, redes de conexión y redes de anuncio”, capaces de fortalecer la colaboración entre instituciones y de proyectar su labor más allá del propio acontecimiento. Para ello, invitó a preparar con cuidado la visita y a darle continuidad en el tiempo.
Un impulso para la pastoral universitaria y el diálogo con los jóvenes
Por su parte, la delegada de Juventud de la diócesis de Madrid, Laura Moreno, destacó la dimensión pastoral de la visita y su potencial para acercar la figura del Papa a los jóvenes. Subrayó que León XIV se presenta como un “Papa de la unidad y de la paz”, que invita a construir “un mundo con una paz desarmada y desarmante”.
Moreno puso de relieve el papel de la Pastoral Universitaria como espacio de diálogo natural entre la Iglesia y el ámbito académico, así como la buena acogida que esta presencia encuentra en la universidad pública. En este marco, señaló que el mundo universitario puede contribuir activamente a la preparación de la visita mediante la organización de foros, seminarios, cátedras y otras iniciativas que ayuden a dar a conocer la figura del Santo Padre.
Una visita con proyección de futuro
El coordinador técnico del viaje, Yago de la Cierva, señaló que la visita aspira a “dejar una huella muy profunda y ser el principio de muchas cosas”. En continuidad con lo señalado por el arzobispo, insistió en la importancia de aprovechar esta ocasión para generar conexiones duraderas y reforzar la colaboración entre instituciones.
Asimismo, destacó la buena disposición de las administraciones públicas y el adecuado funcionamiento de la colaboración institucional, subrayando al mismo tiempo la necesidad de implicar a las universidades en la preparación y desarrollo del evento. En este sentido, animó a cada institución a aportar sus propias iniciativas y a participar en la movilización de estudiantes y voluntarios.
Una organización al servicio de toda la sociedad
Finalmente, el vicesecretario para Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal Española, Fernando Giménez Barriocanal, abordó la dimensión organizativa y económica del evento, señalando que se trata de una visita que requiere importantes recursos. Para ello, se está trabajando en la búsqueda de apoyos tanto en el ámbito público como en el privado, así como entre los fieles.
Giménez Barriocanal subrayó el compromiso con una gestión rigurosa y transparente, que contará con mecanismos de control y auditoría adecuados. Al mismo tiempo, invitó a las universidades a poner a disposición de la visita sus recursos y capacidades, en un esfuerzo común que definió como una oportunidad única para la ciudad.
La UESD, como anfitriona de este encuentro, se configura así como un actor relevante en este proceso de colaboración, contribuyendo a articular la participación del mundo universitario en un acontecimiento de gran relevancia eclesial y social, llamado a dejar una huella duradera en Madrid y en la vida de la Iglesia en España.
